LA HORA DEL CAFÉ I

En lugar del mensaje del mes que teníamos hasta ahora… ¿por qué no charlamos un rato? A Cornelia le gustaría acercar su página a ti, el lector al otro lado del ordenador. Le gustaría que disfrutes con nuestra vida diaria: charlas con la familia, con los amigos, con Looney. (Pues claro que habla ¿Qué te esperabas del perro de Cornelia? ¡De hecho te sorprendería lo mucho que habla!) A la hora de la verdad nos gusta más charlar que mandar mensajes. ¡Y más a Luna, alias Looney, que sin pulgares se le da un poco mal lo de mandar mensajes! De todas estas conversaciones sale lo mejor de nosotros, son el espejo de nuestra alma… ¡Y a veces la autopista a nuestro estómago cuando nos suenan las tripas! Así que vamos a probar…
Cornelia: ¡A por ello, Brujita! Así es como me gusta llamar a Rocío, un apodo que no le pega del todo porque es muy poderosa y para nada una bruja de tres al cuarto, pero se lo llamaban de pequeña y como mantiene bien viva esa niña de su infancia el nombre le cae como anillo al dedo.
Pero al grano, queremos probar este nuevo estilo porque si hay algo de lo que me di cuenta durante mi gira mundial del año pasado (uff… nada de aviones por un año, por favor) es que a mis lectores les fascina el hecho de que trabajo con amigos. Ya sabes lo que se dice, que no hay que mezclar el trabajo y la familia. ¡Una verdadera tontería! Para mí no hay nada mejor. Nos pasamos demasiado tiempo trabajando así que ¿por qué no hacerlo con quien más disfrutas? Cuando comencé a trabajar en RECKLESS con otra persona me preocupó lo que iban a pensar mis lectores. ¿Aceptarían mi colaboración con un amigo? Por supuesto. Fueron los primeros en enamorarse de mi trabajo con Lionel (Wigram). Les encantó la idea de que trabajara con uno de mis mejores amigos. De ahí que la Brujita me sugiriera que mostrara al resto de mis amigos en mi página. Por cierto a ella también la conocí trabajando, la historia de mi vida. Empiezo a trabajar con alguien y ese alguien se convierte en un amigo, una transformación maravillosa. Conocí a la Brujita (Rocío Ayuso en su vida normal) cuando me entrevistó para el periódico español El País. Sus preguntas fuero tan estupendas (se está poniendo colorada lo que la hace más adorable) que le pedí que tomáramos un café algún otro día. Ahora desayunamos juntas por lo menos dos veces por semana (yo, huevos rancheros. Ella, salmón). Al contarle lo cuesta arriba que se me hacía a veces escribir mis mensajes mensuales para la web Brujita me sugirió que planificáramos una charla entre amigos, mucho menos aburrido que ponerme a contar mi vida delante del ordenador. Así que aquí estamos, con café y unas oncitas de chocolate, junto a una buena amiga que además es una buena periodista con su propio acento.
Rocío: Me temo que esa soy yo... la brujita española con una doble personalidad: la primera, como periodista y la segunda esa que incluye a mi marido, Raúl García, un chef extraordinario además del mejor amigo que se puede encontrar y ese director de dibujos animados que todos queremos en nuestra vida, y la maravillosa compañía de la “Triple L”, Lady Lucy Loca, una perrita pastor alemán a mis ojos tamaño “bonsái”, unas veces Lady aunque mayormente “loca”. Esa que apareció un buen día por casa para llenar la profunda huella que nos dejó nuestro perro Melón al morir. ¡Y a veces hasta lo consigue aunque de paso se haya comido el sofá!
Cornelia: Claro, tu marido, otro amigo con el que trabajo. Al principio llegué a pensar que Rocío se lo había inventado porque pasaba mucho tiempo en Europa por motivos de trabajo. Pero Raúl va a diseñar dibujos y animaciones para la página. En la actualidad hasta preparamos un proyecto de animación conjunto. Hay más amigos con los que trabajo. Mi primo Oliver, ese que cose vestimentas inglesas a mis palabras alemanas. Sin olvidar a mi hermana Insa y a su marido, Michael (a quien me gusta llamarle, prometo que cariñosamente, el monstruo). Sin ellos no podríais leer nada de esto. También soy buena amiga de mi agente literario, Andrew Nurnberg, y de Rainer Strecker, el actor que les pone voz alemana a mis audiolibros y que me acompaña en mis recitales. Mantengo igualmente lazos de amistad con mis lectores, traductores y editores de muchos países. Es una de las razones por las que he viajado tanto en los últimos años, para visitarlos a todos y agradecer lo bonito que es recibir felicitaciones de cumpleaños desde Hamburgo, Moscú, Londres y Nueva York...
Pero el año pasado, durante mi gira mundial de Reckless, sentí por primera vez en mucho tiempo ganas de parar. Me cansé de mirarme al espejo y tener la impresión de que no hacía más que mirar a cámara, porque muchos de estos viajes son promocionales y no sólo amistosos. Me sentí demasiado a menudo la famosa Cornelia en lugar de la Cornelia que disfruta de un café con Rocío. Así que me dije eso de ‘Cornelia, tú no decidiste ser escritora para ponerte delante de las cámaras o ir de gira mundial... Lo que quieres es estar en tu escritorio, en tu estudio. Pasarte varios meses sin hacer una maleta. Puedes "skypear" con tus amigos pero deja de viajar. En los últimos meses he tenido encuentros tan geniales con gentes del mundo entero que alimentarán mi imaginación durante diez años. Pero necesito tiempo para recordarlo todo.
Rocío: Vamos... que estás de regreso en la guarida. ¿Cornelia ha vuelto a su escritorio?
Cornelia: He cabalgado el año del tigre. Me he agarrado con fuerza a sus lomos para evitar sus zarpazos aunque he notado sus garras... y ahora disfrutaré, en mi madriguera, del año de la liebre. Fue un año extraño aunque comprendí más tarde que fue un poco como haber trazado el mapa para mi nuevo libro. Me di cuenta al final de mi gira, cuando estaba en España. Comprendí que ese gusto mío por todos los lugares y gentes que iba conociendo alimentaría mi historia. Así me di cuenta de que mi única pasión en la vida que es contar cuentos, escribir, estaba firmemente unida a esta nueva pasión por los viajes y por conocer gente. Veremos si logro encontrar el perfecto equilibrio entre ambas.
Rocío: ¿Cuándo te diste cuenta de que tus viajes eran la nueva inspiración de Reckless?
Cornelia: En Rusia. El país me impresionó y me dejó una gran huella. Una gran fuente de inspiración a veces más tenebrosa de lo que creía.. Un lugar mucho más oscuro, hibernal, melancólico... totalmente distinto a todo lo que había visto hasta entonces y al mismo tiempo muy cercano al corazón de la historia que estoy descubriendo.
Rocío: ¿Así que Jacob te acompañó a Rusia?
Cornelia: Él me acompaña siempre, es el problema que tiene (risas). Eso sí, suele aparecer en los momentos de silencio, no cuando estoy en público. Viene después, cuando estoy en la habitación del hotel y empiezo a asimilar lo que me ha deparado el día (por eso son tan importantes esos momentos de paz). En Rusia tuve claro el futuro de mi libro mientras paseaba por la Plaza Roja, al atardecer, acompañada de mi agente literario y buen amigo Andrew(Nurnberg). Es posible que tú, como española, asocies con Rusia cosas distintas que yo como alemana.
Rocío:Para mí, Rusia significa frío.
Cornelia: Para mí también significa amenaza ya que despierta el recuerdo del muro de Berlín y lo que representó. Por otro lado, crecimos sabiendo que Rusia salvó a Europa en dos ocasiones: la salvó de Napoleón y de Hitler, y que tuvieron que pagar por ello más que ninguna otra nación. Así que allí estaba yo... ¡en la Plaza Roja de Moscú! En la Plaza Roja... (repite en voz baja). Uno de esos lugares del poder, de oscuridad y de luz porque también simboliza el sueño de la revolución socialista. Y ya vimos cómo se rompió ese sueño. Allí estás, viendo cómo es más bonito de lo que imaginaste, más lleno de melancolía, de pasión... un lugar cercano y al mismo tiempo extraño. Recuerdo que regresé al hotel y que no conseguía conciliar el sueño (algo que raramente me sucede) porque mi cabeza no paraba de trabajar llena a rebosar de ideas. "¡Por Dios!", pensé. "¡No van a ser tres sino cinco los libros de Jacob!" Y la escritora que llevo dentro pensó: 'si cada libro me cuesta dos años de vida, significa que pasaré diez en el mundo de Reckless'. Y claro, a Jacob le faltó tiempo para que se le dibujara una amplia sonrisa de satisfacción. Desde el principio supe que los cuentos rusos jugarían un papel importante en la tercera entrega de Reckless pero aquel día en la Plaza Roja, de repente, sentí la presencia de un nuevo personaje del que no había sabido nada hasta entonces. No puedo contar nada todavía, pero estoy segura de que uno de estos días será alguien importante en la historia. ¡Ya veremos!
Rocío: Y desde entonces Cornelia Funke fue también conocida como Cornelia la Terrible porque hacernos contener la respiración hasta nuestro próximo encuentro, cuando seguiremos los pasos de Jacob en los próximos diez años!
Rocío Ayuso, Los Ángeles


