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Frequently asked questions

Aquí podéis encontrar muchas de esas preguntas que quizás le querríais hacer a Cornelia.

Preguntas más frecuentes


¿Recibes mucho correo de tus fans?

Recibo montones de cartas de niños. Con ellas lleno un baúl del tesoro tras otro. Los niños me mandan marcadores de lectura, muñecos de nieve de porcelana, plumas de gallina y muchísimas fotos y dibujos. Las cartas me llegan desde todas las partes del mundo.

¿Echas mano de todas tus ideas?

Si se me acaba de ocurrir algo que no puedo utilizar en ese momento, lo anoto y lo guardo en uno de los cajones de mi escritorio. En algún momento lo vuelvo a sacar y de esa idea surge una historia.

¿Existen realmente todos los lugares del Señor de los ladrones?

Casi todos, pero la isla, no.

¿Hay algún libro que te gustaría recomendar a los niños?

Creo que cada niño debería descubrir por sí mismo sus propios libros favoritos. En una librería, en una biblioteca… ¡Id en busca del tesoro!

¿Hay cosas que no soportas?

¡Madre mía! ¿Por dónde podría empezar? No aguanto que los más fuertes se aprovechen de los débiles, que los maltraten, que los humillen… que no se tenga compasión ni comprensión hacia aquéllos que simplemente son diferentes. Desprecio los experimentos con animales, el trabajo infantil, que haya niños-soldado. Odio que haya gente que tenga que huir a Europa escapando del maltrato y de la violencia y que no se les permita quedarse allí… La lista sería, por desgracia, interminable.

¿Crees en Jesucristo?

Creo en las enseñanzas fabulosas de Jesucristo, pero no soy miembro de ninguna iglesia. Creo en la existencia de Dios y respeto el hecho de que la gente le otorgue distintos nombres. Lo que realmente me haría feliz es que cada persona respetara las creencias del prójimo.

¿Tienes un libro favorito? 

¡Por supuesto! Se trata de El rey de Camelot, de T.H. White. Va del Rey Arturo y de sus caballeros de la Tabla redonda.

¿Tienes hermanos?

Tengo una hermana (Insa, la que administra mis páginas de Internet en alemán e inglés) y dos hermanos que se llaman Elmar y Volker.

¿Tienes animales?

Tengo en casa, con nosotros, a una perra grande, remolona, llamada Luna. Se parece un poco a una alfombra de pie de cama andante. En Hamburgo, en el campo, tengo además a mis dos ponys islandeses: Snegla y Jarpur. Se trata de nombres islandeses. Snegla significa 'mujer de cara con rasgos penetrantes' y Jarpur 'caballo zaino'

¿Tienes hijos?

Tengo dos hijos: Anna Lena  y  Ben.

¿Tiene escritores favoritos?

Me gusta Margarete Atwood y Toni Morrison. En estos momentos estoy leyendo con agrado a una escritora de literatura de fantasía llamada Margo Lannagan, aunque escribe cosas que dan bastante miedo. En cuanto a escritores de literatura infantil, adoro los libros de Eva Ibbotson.

¿Te ayudan tus hijos a escribir los libros?

Sí. Me ayudan mucho. Les comento todas mis historias. Siempre son mis primeros críticos.

¿Escuchas  audio libros? ¿Cuándo? ¿Cuáles?

Sí, me gusta mucho escuchar libros, sobre todo en inglés. Con frecuencia se trata de mis libros favoritos. Siempre leo primero el libro y después lo escucho. ¿Cuándo? Mientras recojo la cocina, dibujo o firmo autógrafos… Por la noche, haciendo solitarios con las cartas (resulta una muy buena combinación).

¿Te podrías imaginar  escribir también libros para adultos?

Estoy comprobando cada vez más que, al escribir libros para niños, se escribe automáticamente también para muchos adultos –para los padres y otros parientes que les leen en voz alta, para profesores, libreros, bibliotecarios–. Como resulta que mi ideal a perseguir es contar historias que gusten a todas las edades, mi alegría es enorme cuando se me acerca una mamá a decirme que, al leerle a su niño, también ella ha disfrutado. 

A pesar de todo, creo que mi forma de ver las cosas se acerca más a la de los niños que a la de los adultos. Además, los niños se embarcan con mucha más facilidad en la aventura que les presenta el escritor: introducirse en el mundo imaginativo de otra persona y aceptar las reglas que el cuentacuentos ha fijado para ese mundo. De otra forma, no vale. Claro que ningún narrador puede estar seguro de que en algún momento aparezca una historia que quiera ser contada, pero que aburra a los niños. Espero de verdad que esto no me ocurra jamás. Me sentiría como una traidora.

¿Habrá otro tomo tras Muerte de Tinta? ¿Una continuación en la que Meggie y Farid terminan juntos?

En los próximos dos o tres años trabajaré en nuevos cuentos. Claro que ya sé que todavía quedan muchas historias inacabadas en el Mundo de tinta. No descarto que vaya a volver a él en algún momento. Aunque no creo que Meggie y Farid vuelvan a reunirse, porque estoy segura de que Farid anhela una vida semejante, por lo menos durante un tiempo, a la que ha llevado Dedo Polvoriento. Seguirá su camino en solitario y se enamorará de muchas mujeres. En cambio Meggie, añora un hogar y quiere tener a alguien que la quiera a ella más que a nada.

¿Te gustaría que gracias a las citas que aparecen en Corazón de Tinta los niños se acercaran a esos libros?

¡Por supuesto! Durante las lecturas en público, los niños me piden muchas veces que les recomiende títulos y gracias a las citas aparecen muchos libros que no son necesariamente muy conocidos, libros que yo encuentro geniales.
Aunque también hay otras citas, como la de William Blake, que no son otra cosa más que declaraciones de amor a uno de mis poetas favoritos, sin que por ello piense que los niños tengan que leerlo necesariamente. Y bueno, también hay otros que simplemente pegan con alguno de los capítulos.

¿Desde cuándo escribes libros?

Pues entre unas cosas y otras ya hace bastantes años que estoy escribiendo. Mi primer libro se llamaba La gran búsqueda del dragón. En aquel entonces tenía 28 años. Entretanto, he escrito ya más de 40 libros.

¿Cuándo y dónde naciste?

Nací el 10 de diciembre de 1958 en Dorsten, una pequeña ciudad de Westfalia, Alemania.

¿Por qué no se ha filmado Corazón deTinta con actores alemanes si el título original es alemán?

La oferta de producción de Corazón de Tinta llegó desde Norteamérica y no desde Alemania. Es un gran proyecto de cine en el cual yo quise ver desde el principio a Brendan Faser encarnando a Mo. Después de todo, me inspiré en su voz y en su rostro cuando inventé a Mo. 

¿Cuál es tu comida favorita?

Patatas. Se hagan como se hagan. Como más me gusta es gratinadas o asadas. ¡Ah! y la ensalada fría de patatas que hace mi madre… hmmmmmm, ¡sabrosísima!

¿Cuáles son tus animales favoritos?

Los perros, los caballos y las ranas.

¿Cuáles son sus aficiones?

Me encanta leer y leo mucho. Además soy una apasionada del cine. Me gusta dibujar y dar largos paseos con mi perro y mi familia.

¿Cuál fue el primer libro que has escrito?

Fue La gran búsqueda del dragón / Die große Drachensuche. Mi otro libro El jinete del dragón se remite en su origen a algunas de las ideas que se encuentran en ese libro. No se ha publicado en español y en alemán ya sólo se encuentra en bibliotecas.

¿Cuáles eran tus asignaturas favoritas  en la escuela?

Las clases que más me gustaban eran las de lengua (alemana) e inglés.

¿En cuántos idiomas han sido traducidas tus obras?

Mis libros se han traducido, hasta ahora, a cerca de 30 idiomas idiomas. Las gallinas locas no ha sido traducido al inglés (pero estamos ya en ello: 2010)  pero, en cambio, p.ej., sí al chino. Si miráis en estas páginas en “Libros”, bajo la rúbrica “Cornelia Funke en el mundo”, encontraréis un listado con los países vs. lenguas en los que han aparecido sus libros.

¿Cuál de tus historias te gusta más?

No es nada fácil responder a esa pregunta, ya que me gustan todos mis cuentos y el que me pueda gustar más puede variar según el momento. Pero los libros de Corazón de Tinta los llevo en el corazón.

¿Qué libro te gustaba leer más de pequeña?

Jim Knopf, Tom Sawyer, los Hermanos Corazón de León, los libros de Narnia, de C.S. Lewis y a Karl May.

¿Cuántos años tienen las Gallinas en cada uno de los libros?

En el primer volumen tienen entre 8 y 9; en el segundo, 10; en el tercero, 11; en el cuarto, entre 12 y 13 y en el quinto entre 13 y 14.

¿Cómo te vino a la cabeza la historia del Pequeño Hombre Lobo?

Siempre quise escribir un cuento sobre cómo se siente uno al convertirse en otra criatura, sobre todo, si ésta se trata de un depredador, resulta un tema muy interesante.

¿Cómo te le ocurrió la idea de Lili y Leto y cuánto tardaste en escribir ese cuento?

Siempre había querido hacer algo que tuviera lugar bajo las aguas porque tenía muchas ganas de dibujar barcos naufragados, peces y bancos de corales. Sólo me llevó un mes escribirlo. Me resultó muy sencillo. Además, en esa época estaba embarazada de Anna, así que se puede decir que se lo escribí ella.

¿Cómo se te ocurrieron los nombres de Igraín?

Igraín, Gilgolad, Melisanda los tomé de libros sobre la Edad Media. El nombre del castillo de Bibernell es inventado.

¿Cómo te dio por escribir?

Soy ilustradora de libros y como tal, recibía muchas veces textos con los que no se me ocurría nada. Como entusiasta lectora en voz alta, había reunido mucha experiencia acerca de qué cosas erar importantes para los niños, y muchas veces echaba de menos esas cosas en los textos que me llegaban. Además había muchas historias que no servían para leerle a alguien. Por todo ello, decidí un buen día me senté y me puse a escribir mi primer libro.

¿Cómo surgió la idea de Igraín?

Ese libro lo escribí para pasármelo bien. Siempre había querido escribir acerca del mundo de los caballeros. Me llevó aproximadamente medio año escribirlo.

¿Cómo se te ocurrió el cuento de Las dos brujitas

Lo escribí en el norte de Italia. Con anterioridad había leído mucho acerca de brujas y hierbas. En la próxima vida me gustaría ser curandera como Elfriede.

¿Cómo se te ocurrieron los personajes de El señor de los ladrones?

Algunos estaban simplemente ahí. Bo es como mi hijo (cuando era aún más joven). Víctor siempre tuvo el rostro de Bob Hoskins, el actor inglés, y mujeres como Esther hay muchas, ¿no os parece? En Italia, conocí en una ocasión a una Ida (aunque, por supuesto, era un poco distinta a la Ida del libro) y Barbaroja (es el que me dio más trabajo).

¿Cómo se te ocurrieron las dotes de Mo y de Meggie?

Creo que, quien lee bien en voz alta, embelesa de tal manera, que no es difícil imaginarse que pudiera hacer surgir personajes desde los libros. La voz humana le añade mucho a la palabra impresa.

¿Cómo se te ocurren nombres tan raros?

Los nombres los busco con muchísimo mimo. Consulto diccionarios de onomástica (de nombres), guías de teléfono o en guías de herbolaria. Algunos de los nombres me los invento, sin más, p.ej. Ignaz Lauschohr.

¿Cuanto tiempo te lleva escribir un libro?

Depende. Para los libros gordos como El jinete del dragón, El señor de los ladrones o Corazón de Tinta, necesito más o menos un año. En cambio, Las gallinas locas y el amor lo he escrito en un mes.

¿Cómo es un día en la vida de un escritor?

Habitualmente escribo sólo por las mañanas, hasta las tres, aproximadamente, así me queda tiempo por la tarde para estar con mis hijos. A veces repaso por la noche lo que he escrito o voy preparando el capítulo que quiero escribir al día siguiente. Si estoy recopilando datos, suelo hacerlo durante el día, con la puerta abierta. Así saben mis hijos que pueden entrar en la casita de escribir cuando quieran.

¿Por qué se sitúa El señor de los ladrones en Venecia?

Adoro Venecia y he estado en muchas ocasiones allí. La mayor parte de las veces en otoño o invierno, épocas en las que la ciudad se muestra particularmente fascinante. En el palacio de Dogen, donde, si te pones sobre la „Escalera de los gigantes“ te crees un enano, recordé que de niña siempre había querido ser mayor. Así que me decidí a escribir sobre niños que también tenían ese deseo (todo lo contrario de Peter Pan, que quería ser un niño para siempre).
Además, ese escenario ofrece a la historia algo de fantasioso sin que yo tuviera que poblarlo de criaturas de fábula. Venecia es también una ciudad ideal para los niños que tengan que ingeniárselas solos. Por ejemplo, es una cidad sin coches…

¿Habrá una continuación de El señor de los ladrones?

¡Para nada! Quería que la historia acabara justamente como acaba, aunque sea un final abierto.

¿Habrá una sexta parte de Las gallinas locas?

No es seguro que vaya a haber un sexto tomo. No digo: “¡Nunca jamás!” o “¡En absoluto!” pues no sé nunca cuándo vendrán los personajes a visitarme trayendo de repente una historia que tiene que ser contada. Lo único que sé es que ahora trabajaré para mi proyecto de Salisbury y en ideas para un segundo tomo de El jinete del dragón.
Espero que no os enfadéis conmigo demasiado, pero es que tengo que escribir las historias que vienen caminando a mi casita de escribir. Si un día aparece Sprotte, os prometo que no le cerraré la puerta.

¿Se plasma en Corazón de Tinta el amor de Cornelia hacia los libros?

Por supuesto. Mi experiencia como lectora, como cuentacuentos… lo cual ha hecho del escribir algo todavía más emocionante. Corazón de Tinta supone la confesión de mi adicción a los libros.

¿Dónde prefieres leer?

En la cama. Aunque no cabe duda de que un libro es particularmente valioso en lugares muy aburridos como, por ejemplo, los aeropuertos.

¿De dónde tomas las ideas para tus cuentos?

Las ideas vienen de todas partes y de ninguna. Del exterior y del interior. A veces las ideas están ahí, de repente. Claro que el detonante pueden serlo cosas, lugares o sentimientos.
La idea para Corazón de Tinta surgió de una imagen que llevaba ya tiempo ante mis ojos: una niña está sentada sobre la cama mientras afuera, tras la ventana, hay un extraño bajo la lluvia.  De esa imagen se desprendió la historia de Meggie.
En el caso de El señor de los ladrones tuvo Venecia una gran influencia en la historia. Adoro la ciudad de Venecia y he estado allí en diversas ocasiones. La mayor parte de las veces en otoño o invierno, épocas en las que la ciudad se muestra particularmente fascinante. En el palacio de Dogen, donde, si te pones sobre la „Escalera de los gigantes“ te crees un enano, recordé que de niña siempre había querido ser mayor. Así que me decidí a escribir sobre niños que también tenían ese deseo (todo lo contrario de Peter Pan, que quería ser un niño para siempre).

¿Cómo es que sabes tan bien lo que les gusta a los niños?

Simplemente me gusta mucho estar con ellos. Me parecen muy enriquecedores y cargados de emociones. Se les ocurren ideas alucinantes a poseen cabezas limpias. Todavía están abiertos a todo y ven muchas cosas que nosotros los adultos ya no vemos.

¿Ya querías ser escritora cuando eras pequeña?

No. Cuando era niña no quería ser escritora. Ni tan siquiera sabía exactamente qué quería ser de mayor. Una de las cosas que quería ser era astronauta (hasta que me enteré de que para ello debía entrar en el ejército). Después consideré la posibilidad de ser piloto de aviones. Y también pensé en largarme con los indios. O hacer algo que hiciera el mundo por lo menos un poquito mejor…